No hay hechos, no hay interpretaciones


No hay hechos, sólo interpretaciones. Y sin embargo resta lo impensado: el hecho de que hay interpretaciones: Hay el hecho, aunque sea el hecho de que hay interpretaciones. ¿Qué significa "hay el hecho de las interpretaciones"? Que las interpretaciones no se bastan, que se dan en un campo, en un hay, que no es sin ellas- o al menos supongamos eso- pero que no se agota tampoco en ellas. Hay el hecho de las interpretaciones es, por eso, hay el hecho de sus encastres litigosos, hay el hecho de las fuerzas. No hay hechos, no hay interpretaciones: hay el campo virtual de fuerzas del que emergen las palabras interpretantes y en el que se abisman como polvillo insignificante. Hay el absoluto, aunque sea un absoluto en movimiento.
Por Javier Eduardo Martinez Ramaccioti

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