El feminismo como cifra del neocolonialismo


Lo que Enseñan Los Pechos de Amina, La Chica de Túnez

Los pechos que se muestran pueden esconder Islamofobia
Los pechos que se muestran pueden esconder Islamofobia
Las últimas 48 horas han sido ricas en lecciones de todo tipo. Todas ellas provienen de la polémica surgida apropósito de la supuesta fatwa que condenaba a muerte a la joven tunecina de nombre Amina. El grupo “Feminista” Femen hizo correr la información de que un clérigo musulmán había emitido una fatwa contra Amina, condenándola a una pena de latigazos y lapidación. La noticia corrió como reguero de pólvora y se hizo viral como la gripe.
Hoy 22 de marzo muchas inflamadas defensoras de los derechos de las mujeres van a marchar hacia las embajadas de Túnez en el mundo, hacia la ONU, hacia donde sea para exigir que no se aplique la pena de muerte a Amina por la foto en la cual mostraba su pecho desnudo.
En Túnez no existe la pena de muerte ya que fue abolida en el año 2011, siendo el primer país de áfrica en hacerlo. También esta nación es de las pocas que consagra la equidad del hombre y la mujer a nivel constitucional. No olvidemos la multitudinaria marcha de las mujeres tunecinas exigiendo este cambio en su Carta Fundamental el año pasado. Tampoco Túnez está entre los países que aplican la Lapidación, pero esto puede deducirse aplicando un poco de lógica: La lapidación es un castigo que busca la muerte de la persona. Si en Túnez no hay pena de muerte y esto quiere decir que nadie es asesinado por decisión judicial, entonces ¿Cómo podría existir lapidación legal si esta busca precisamente la muerte del acusado (a)?
Otra conclusión fácil de obtener de un simple ejercicio de razonamiento y la ayuda de wikipedia, tiene que ver con la condena misma. Túnez tiene tribunales civiles, o sea, no son los representantes de las religiones, sino el poder público, quien juzga a los ciudadanos. ¿Cuándo fue detenida Amina? ¿Ante que tribunal se le formularon cargos? ¿Que juez la condenó? Nadie se detuvo a pensar en ello, ni a hacer el mínimo esfuerzo por averiguar más allá. Los prejuicios fueron más fuertes.
En cada página donde se posteó la foto de la chica desnuda, los comentarios contra los musulmanes eran de una virulencia, odio y deshumanización que no se diferenciaban mucho de cualquier discurso fascista de aniquiliación de otros por ser diferentes. El grado de violencia de las expresiones de quienes alegaban defender la libertad estaban muy cerca del discurso del odio y la incitación a la violencia por razones religiosas. A pesar de que los comunicados y la información aclarando la situación (haz click en el enlace para leer el comunicado de Red Musulmanas) fue publicada en varios sitios y puesta casi frente a las narices de dichos “Defensor@s de los Derechos Humanos”, est@s no la leen porque no confirma sus propias verdades asumidas sobre los musulmanes.
También dejó en evidencia de que el discurso de integración de las mujeres musulmanas de parte de otras mujeres sean feministas o no, todavía tiene mucho de discurso y poco de voluntad, al menos en lo que a redes sociales se refiere. Durante las últimas horas he visto como a las mujeres musulmanas se las castiga con violencia verbal o términos discriminatorios; en medio de verborragias por la libertad, se nos pide que respondamos “moralmente” por lo que hacen los gobernantes y las autoridades religiosas en los países de mayoría musulmana.
Esta violencia contra nosotr@s en las redes sociales es tan injusta como castigar a las católicas por lo que hacen los curas pedófilos. Es absurdo, pero así es. Tan ridículo como que un idiota expulsa frases misóginas y otros, que se creen menos idiotas, en vez de perseguir al idiota que habló primero, comienzan a hacer caza de brujas contra una comunidad. La reacción de islamofobia del caso de Amina en Túnez se explica bien con la siguiente analogía: León ruge en África y la gente, en vez de tratar de atrapar al león, comienza a envenenar gatos.
La gran mayoría de las personas no nos escuchan. Se pone información a su disposición pero insisten en negarla como mentira y propaganda. Sólo les sirve la información que alimenta sus estereotipos. Se repitió mucho que las musulmanas hacíamos propaganda y limpieza de imagen del Islam en Facebook. Esto a pesar que no somos dueñas de CNN, Fox News, Televisa, ni controlamos el Facebook o el twitter.
Una "Libertaria"
Una “Libertaria”
Es curioso que para cierto sector del activismo los medios de comunicación ya no conspiran y se vuelven de repente muy creíbles cuando se trata de acreditar sus propios prejuicios. Cuando cuestionamos las verdades asumidas que se manejan sobre nosotras como mujeres y sobre el Islam como nuestra Fe, sólo recibimos violencia y maltrato, se nos desautoriza como poseedoras de un punto de vista, se nos trata como menores, ignorantes e incapaces.
No es el Gobierno de Túnez, ni sus tribunales, ni la comunidad musulmana quien quiere hacerle daño a Amina. Es importante hacer esta distinción. Misóginos hay en todos lados y seguro a más de algún ciudadano le molesta una mujer manifestándose de esta forma, pero son individuos. Lo que habría que pedir a través de las embajadas de Túnez en el mundo es que se aplique la ley y se garantice la seguridad de la chica contra reacciones violentas que, de paso, pueden ocurrir en todos lados, porque machistas violentos sobran en el planeta.
Al respecto, no puedo dejar de mencionar mi profundo cuestionamiento a los objetivos reales del grupo autodenominado feminista “Femen”, el cual ha sido denunciado por muchas de sus ex miembros, así como por distintas personas, como promotor de la Islamofobia, el neo-colonialismo, relación con grupos neonazis y de ser financiado por la Cia. Si tanto les preocupa la seguridad de Amina ¿Ya contactaron abogado para que interpusiera Habeas Corpus?
Hoy voy a ver como mis “colegas” feministas marchan a reclamar la no aplicación de una pena de muerte que nunca fue, a pesar de que las mujeres musulmanas hemos entregado la información correcta sobre las reales dimensiones del caso.  La próxima vez que escuchemos decir a “L@s Libertari@s” que las mujeres musulmanas no tenemos voz, sabremos que en realidad lo que quieren decir es que no nos quieren escuchar. El prejuicio justifica hasta el doble estándar. Un par de senos pueden ser muy distractivos y una lapidación que nunca existirá vende más que la verdad y garantiza un par de minutos en la Televisión Nacional. Un detalle nada menor. En Chile es un año electoral.
Lo ocurrido con la noticia de la supuesta ejecución de  Amina, dejó en evidencia cuan comprometida esta la gente que se declara “Informada” “Libertaria” y “Respetuosa” a seguir sus propios prejuicios,  estereotipos y  miedos sobre el Islam.

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