"Podemos reflexionar en la idea de que la mayor parte de la filosofía occidental (despues de los gnósticos y los presocráticos, y exceptuando a pensadores como Eckhart, Pascal, Nietzsche, Heidegger) es el resultado de una constricción culturalmente condicionada del campo visual del ojo metafísico, con correlaciones bioquímicas, que sugieren un evenenamiento literal culturalmente intiligible, de nuestros cuerpos. Gran parte de la filosofía sistemática puede ser entonces considerada como un mal de nuestros cuerpos y no como una enfermedad del lenguaje. Una transformación de la forma en que hemos llegado a vivir nuestros cuerpos "normales", "mediando" experiencia normal a nuestras mentes normales, puede ser más relevante que una terapia del lenguaje. Los sistemas de filosofía, en tanto distintos a actos filosofantes, pueden ser considerados como sindromes diferentes debidos a venenos que hemos incorporado en nostrxs, venenos que van desde la comida plástica hasta el grotesco de las formas sociales de relación, los artículos de consumo fetichizados y el espectáculo trivial."
por David Cooper-La gramàtica de la vida- Cap. II
Fotografia: Ilze Petroni
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