Critica de la razon prostituyente (o sobre la critica antiliberal al trabajo sexual)

...La discusión entre feminismos y post-feminismos en cuanto al carácter de la prostitución, ha permanecido anclada en torno a la articulación del capitalismo y el patriarcado, que ha dado un carácter secular particularmente oprobioso y machista a la prostitución.
En la actualidad, las corrientes “reglamentaristas” pugnan por la liberalización de la prostitución como trabajo sexual, en el sentido de desarticular su carácter comercial o capitalista, de su carácter hetero-patriarcal o precapitalista. Mientras que las corrientes“abolicionistas” pugnan por la erradicación de la prostitución en cualquiera de sus formas, en el sentido de quitarle su carácter hetero-patriarcal o precapitalista, al trabajo salarial o capitalista. En suma, ambas corrientes, cada una por su lado, pretenden purificar el comercio y el trabajo salarial de su articulación con formas de explotación precapitalistas; difieren en sus estrategias.
Los movimientos de mujeres anticapitalistas, por otra parte, se proponen “hacer frente a la cuestión sexual, desde el punto de vista de la clase obrera y la lucha de clases”. Es desde esa perspectiva política que nos proponemos reincidir en la crítica de la razón prostituyente.


Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual: Córdoba, Argentina. Agosto 2012.

La Red por el reconocimiento del trabajo sexual es un colectivo de trabajador*s sexuales, equipos de investigación académicos, activistas, artistas y organizaciones sociales que desde la provincia de Córdoba se interesa en legitimar cualquier actividad sexual paga como un trabajo (*).

Carlos MaslatónLiberalismo ortodoxo. 2 de abril de 2013

El Sindicato AMMAR de trabajadoras sexuales de la Argentina tiene la posición correcta acerca de cómo los poderes públicos deben tratar la "regulación" de esta prestación. Su ideología destila liberalismo. Por favor leer estas declaraciones: "¿Y por qué el Estado tiene que regular en qué se gasta la plata? ¿Por qué va a prohibir que alguien con su plata compre sexo? ¿Y quién aplica estas leyes?". AMMAR promueve proscribir y perseguir por completo a la organización mafiosa de la actividad y a la trata de personas, pero proclama libertad de contratación entre las partes en un marco de igualdad de poder entre la trabajadora que brinda el servicio y quien paga el precio como contraprestación. La penalización tanto de oferta como de demanda es un error sueco y estadounidense que no se debe extender a otros países; sí se debe erradicar a toda organización esclavista y delictiva. Mi total apoyo a AMMAR.

Partido Liberal Libertario. 9 de diciembre de 2013.

Michell Fallik, integrante del PL, comenta sobre la hipocresía de querer ilegalizar tanto la oferta como el consumo de prostitución por razones morales mientras se permiten otros tipos de intercambio. Los intercambios voluntarios entre adultos capaces deben ser siempre permitidos. Pertenecen al ámbito privado individual en el que ningún gobierno se debe inmiscuir.

Varonismo Libertario. Domingo, 22 de junio de 2014.

La prostitución sera nuestro principal mecanismo para acabar con el actual sistema matriarcal imperante en casi todo el mundo y una vez alcanzado el objetivo las prostitutas serán las autenticas guardianas de la libertad sexual de los hombres y por lo tanto serán las mujeres mas admiradas y respetadas entre todas las mujeres.

(*) En esta proclama, la “Red” se ha mostrado como menos liberal que cualquiera del resto de la defenza y promoción del trabajo sexual, aquí expuestas. Pues, tanto la esclavitud, como la servidumbre y, por tanto, también, la trata, son actividades (sexuales) pagas. Es decir, formas de explotación proclives de ser “legitimadas” como un “trabajo”. Lo puse, no por chicanero, sino para reafirmar el carácter económico-político de la discusión. En todo caso, apenas un llamado de atención.


Crítica de la razón prostituyente

Ante todo, hay que aclarar que una crítica a la promoción del trabajo sexual, no nos sitúa en la misma posición que la denominada corriente “abolicionista” del feminismo. Más todavía, como trabajadorxs, estamos tan impelidxs a luchar contra la trata y la esclavitud sexual, como a defender a lxs prostitutxs contra su estigmatización, criminalización, etc.

1) La promoción neoliberal del “trabajo sexual” apunta al rebajamiento económico-político del valor de la fuerza de trabajo social.

A) reduciendo su costo de producción al masivizar un “valor de uso” de la misma para el que no se necesita mayor formación, etc.

B) reinstalando sistemáticamente a la prostitución como las “horas extras” que un trabajadxr puede realizar por cuenta propia.

C) apuntalando una nueva-vieja rama laboral, que permita a lxs capitalistxs colocar la “población sobrante” evitándose su manutención.

2) Estas consideraciones económico-políticas se refieren tan solo a la promoción del “trabajo sexual” autónomo. Mas –y a pesar de lxs autonomistas- la industria del sexo afirma, asimismo, una nueva-vieja rama para la valoración del capital, a través de la explotación de trabajo ajeno.

3) La promoción neoliberal de la mercantilización masiva de la sexualidad apunta al fortalecimiento ideológico-libidinal del “fetichismo de la mercancía”. De tal modo, procura apuntalar su hegemonía cultural, “empoderando” su moralidad utilitarista.

4) Si la persecución puritana de la prostitución privilegiaba el sexo “reproductivo” en el seno de la familia, la promoción neoliberal del“trabajo sexual” hace de la actividad sexual una práctica doblemente reproductiva. Reproductiva del capital, y reproductiva de su fuerza de trabajo.

5) La promoción neoliberal del trabajo sexual, articulada con la cultura hetero-patriarcal, refuerza la situación de las mujeres –travestis, trans, etc.- como “botín de la lujuria ajena”. El hecho de que esta condición se amplíe también hacia varones hetero, en todo caso, no modifica esa cualidad.

Por lo demás; la crítica de la razón prostituyente nada tiene que ver con la censura hetero-puritana de la diversidad de prácticas sexuales. Al contrario, la crítica de la razón prostituyente es la condición sine qua non para la reivindicación de la práctica sexual como un fin en sí misma.
La crítica-teórica de la promoción al trabajo sexual, es la crítica a la economía-política neoliberal en su estrategia por afirmar una rama laboral que les permita a lxs capitalistas evitarse el costo de la desocupación (incriminando a lxs desocupadxs), así como también las cargas sociales, el aumento de salarios, etc. (doblegando a lxs ocupadxs). Por fin, la crítica-práctica de la razón prostituyente precisa, ante todo, de impulsar la lucha por la reducción y reparto de las horas de trabajo -manteniendo (y/o subiendo) los salarios-, articulándola con la lucha por el amor libre, es decir, del entrelazamiento de la lucha anticapitalista con la lucha contra el hetero-patriarcado.
por 
 orko de la puntania tomandoelcieloporasalto@hotmail.com

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