la temible inactualidad del pasado: su propia contemporaneidad



"Hombres de una República libre, acabamos de romper la última cadena que, en
pleno siglo XX, nos ataba a Ia antigua dominacióh monárquica y monástica. Hemos
resuelto Ilamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime.
Desde hoy contamos para el país con una vergüenza menos y una libertad más. Los
dolores que quedan son Ias libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, Ias
resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución,
estamos viviendo una hora americana.(...)
Otros los másen nombre del
sentimiento retigioso y bajo Ia advocación de Ia Compañía de Jesús, exhortaban a Ia
traición y al pronunciamiento subalterno. (Curiosa religión que enseña a
menospreciar el honor y deprimir Ia personalidad! Religión para vencidos o para
esclavos!). Se había obtenido una reforma liberal mediante el sacrificio heroico de la
juventud. Se creía haber conquistado una garantía y de Ia garantía se apoderaban
los únicos enemigos de Ia reforma. En Ia sombra de los jesuitas habían preparado el
triunfo de una profunda inmoralidad. Consentiria habría comportado otra traición. A
Ia burla respondimos con Ia revolución. La mayoría expresaba Ia suma de Ia
represión, de Ia ignorancia y del vicio. Entonces dimos Ia única lección que cumplía
y espantamos para siempre Ia amenaza del dominio clerical.
La juventud universitaria de Córdoba afirma que jamás hizo cuestión de nombres ni
de empleos. Se levantó contra un régimen administrativo, contra un método docente,
contra un concepto de autoridad. Las funciones públicas se ejercitan en beneficio de
determinadas camarillas. No se reformaban ni planes ni reglamentos por temor de
que alguien en los cambios pudiera perder su empleo. La consigna de "hoy para ti,
mañana para mí", corría de boca en boca y asumía preeminencia de estatuto
universitario. Los métodos docentes estaban viciados en un estrecho dogmatismo,
contribuyendo a mantener a Ia Universidad apartada de Ia ciencia y de Ias
disciplinas modernas. Las elecciones, encerradas en la repetición interminable de
viejos textos, amparan el espíritu de rutina y de sumisión. Los cuerpos universitarios,
celosos guardianes de los dogmas, trataban de mantener en clausura la juventud,
creyendo que Ia conspiración del silencio puede ser ejercitada en contra de Ia
ciencia."

Manifiesto Liminar de Ia Reforma Universitaria
del 21 de Junio de 1918
La juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica.


Comentarios