drácula de corcho!


 Dijo WalterEgo y Juliet Rucovsky: ud. señorcito Martin tiene un pariente que se disfraza de dràcula, le gusta el maquillaje de corcho y tiene líos con la ley (no es un bandido rural).

Martin De Mauro respondió: sí  así es, le gusta la performance infantiloide y el teatro jurídico!.


Simuló ojeras con un tizne para no ir a Bouwer

Un forense descubrió que uno de los acusados se había pintado con corcho quemado / Ya van 42 sentenciados por esta causa.
José Ángel Villalba
jvillalba@lavozdelinterior.com.ar

Con el veredicto dictado ayer por la Cámara 10ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, que declaró la culpabilidad de los seis imputados juzgados en el 11° juicio de la serie, llegó a 42 el número de condenados por fraudes con inmuebles en el Registro de la Propiedad.

Pero lo insólito fue protagonizado por uno de los acusados, quien gozaba de prisión domiciliaria otorgada antes del juicio, por problemas de salud.

Se trata del abogado, escribano y contador Hugo Ernesto De Mauro (66), quien presumiblemente por temor a que la Cámara lo enviara a la Cárcel de Bouwer –como finalmente ocurrió– se presentó ante el Tribunal con marcadas "ojeras" en su rostro.

Sin embargo, cuando el médico forense lo revisó a pedido de los jueces, descubrió que tales ojeras no eran reales, sino producto de la aplicación de un tizne debajo de los ojos.

Después del veredicto, que en su caso le significó una condena a cuatro años y seis meses de prisión, más una multa de 20 mil pesos por falsificación de instrumento público reiterado y falsedad ideológica, De Mauro intentó explicar el origen de esas "ojeras" desmesuradas.

Entonces, ante todos los presentes dijo que el martes último los miembros de su familia armaron el arbolito de Navidad y uno de ellos se vistió de Papá Noel, en tanto que a él lo disfrazaron de Drácula y le pintaron las ojeras con corcho quemado.

Nadie podía creer lo que decía De Mauro, quien seguidamente comenzó a enumerar una larga lista de dolencias que padece y por las cuales considera que la cárcel no es el mejor lugar para su alojamiento.

Pero, el presidente del Tribunal, Rodolfo Cabanillas, contando ya con informes de los forenses sobre la viabilidad del traslado a la cárcel, le manifestó que expresara sus temores en el penal.

Fraude y condenas. Además de De Mauro, fueron condenadas otras cuatro personas.

Marcelo Gabriel Lucarás (38), docente, fue condenado a tres años y seis meses de prisión, 20 mil pesos de multa y fue derivado a Bouwer.

Hilda Haydée Druetta (68), escribana, fue condenada a cuatro años y seis meses de prisión, inhabilitación especial por cinco años, multa de 20 mil pesos, y se la unificó esa condena con dos anteriores, en la pena única de nueve años de prisión, multa de 20 mil pesos e inhabilitación por siete años, siendo también enviada a prisión.

Blanca Esther Candisano de Piñero (68), escribana, fue condenada a cuatro años de prisión y 15 mil pesos de multa, manteniendo su prisión domiciliaria, como curadora a cargo de un hijo discapacitado.

También fueron condenados Fabián del Valle Fierro (35), empleado, a dos años y nueve meses de prisión condicional, y su padre, Eduardo Dalmacio Fierro (71), empleado rural, que recibió dos años y tres meses de prisión condicional.

En ambos casos, durante el período de sus condenas deberán cumplir trabajos comunitarios gratuitos en favor de una institución pública.

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