A propósito del discurso de Mauricio Macri
En su discurso de inauguración de las sesiones del Congreso, Macri evidenció el mecanismo de razonamiento del nuevo gobierno. Para justificar una devaluación que ya superó el 60%, despidos masivos en el Estado, apertura comercial, la disminución de impuestos a las grandes corporaciones y paritarias a la baja, necesita construir un diagnóstico catastrófico en donde aparezcan como inevitables y consecuencia de "la herencia", las decisiones de política económica que ellos mismos toman.
El diagnóstico que hoy Macri presentó no es fruto de un análisis riguroso sobre la realidad económica argentina, del cual podría desprenderse un programa de gobierno. El mecanismo es al revés. Primero tenían el plan económico de ajuste, claramente antipopular, y ahora necesitan construir un diagnóstico funcional a ese plan. La "realidad" se acomoda y se moldea de acuerdo al discurso y no el discurso a la realidad.
Pero este discurso que hoy escuchamos también es hijo de un fracaso. El plan de ajuste no viene saliendo como lo imaginaron el 10 de diciembre. Recordemos que cuando quitaron el control cambiario, Prat Gay anunció que lo hacían porque tenían la certeza que ingresarían al país en las siguientes 4 semanas entre 15 mil y 25 mil millones de dólares de financiamiento gracias a acuerdos con cerealeras, bancos y China, cosa que ni por asomo ocurrió.
Sin los dólares esperados, en las últimas semanas el mercado comenzó a reaccionar y hoy el dólar superó el valor de $16. Esta situación explica por qué el gobierno argentino buscó cerrar de manera desesperada el acuerdo con los fondos buitres, cediendo de manera vergonzosa a la presión de los especuladores. El arreglo con los buitres es la última carta que tiene el gobierno para conseguir el financiamiento que torne viable su programa de ajuste. El costo fue hipotecar una vez más el futuro y humillar a nuestro país frente al chantaje del lobby financiero.
Tampoco están logrando disciplinar a los trabajadores frente a las paritarias. Luego del contundente paro convocado por ATE el 24 de febrero, el gobierno tuvo que ceder frente a los gremios docentes y ofrecer aumentos por encima del techo del 25% que se había fijado como objetivo. ¿Quién estará dispuesto ahora a aceptar esa pauta?
La Mentira es el modus operandi del gobierno PRO. Mientras Macri hablaba del objetivo de "unir a los argentinos" y el "espíritu de hermandad" que va a guiar su gestión, la policía federal y la gendarmería reprimían en Av. de Mayo una movilización de trabajadores bancarios que protestaban contra despidos en bancos públicos y la pérdida del salario, mientras sus patrones son uno de grandes beneficiarios de las políticas económicas de Cambiemos. Muy pocos medios de comunicación cubrieron el hecho, pese a haber varios heridos.
La Revolución de la Alegría llegó: era una mentira detrás de la cual se ocultaba un plan de ajuste y la represión a quienes lo resistan

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