¿este cuerpo es mío?

"¿Dónde están los cuerpos, primeramente? Los cuerpos están primeramente
en el trabajo. Los cuerpos están primeramente en el esfuerzo
del trabajo. Los cuerpos están primeramente en el traslado hacia el trabajo,
de vuelta del trabajo, a la espera del descanso, buscándolo y rápidamente
dejándolo, y, al trabajar, incorporándose a las mercancías,
mercancía en sí mismo, fuerza de trabajo, capital no acumulable, vendible,
que puede agotarse ~ el mercado del capital acumulado, acumuladQr.
La téchne creadora crea los cuerpos de fábrica, de taller, de
obras, de oficina, partes extra partes que componen por medio de figuras
y movimientos con todo el sistema, piezas, palancas, embragues,
empaquetados, escotaduras, encapsuladQs, fresados, desacoplamientos,
estampados, sistemas servidos, servidumbres sistémicas, almacenamientos,
 manutenciones; descargas, desguaces, controles, transportes,
neumáticos, aceites, diodos, cardanes, horquillas, bielas, circuitos, disquetes,
telecopias, rotuladores, altas temperaturas, pulverizaciones,
perforaciones, cableados, ,canalizaciones, cuerpos canalizados única~,
mente hacia su equivalente monetario, únicamente hacia la plusvalía
de cápital que se reúne y se concentra ahí.
N o tratéis sobre todo de pretender que este discurso es arcaico.
Capital quiere decir: cuerpo traficado, transportado, desplazado,
recolo cado, reemplaZado, en' posta y en postura, hasta la usura; hasta
el paro, hasta el hambre, cuerpo bengalí doblado sobre un motor en
Tokio, cuerpo ,turco en una zanja de Berlín, cuerpo negro car:gado de
paquetes blancos en Suresnes o en San Francisco. De esta manera,
capital quiere también decir: sistemá de sobre-significación de los
cuerpos. Nada es más significante/signIficado que la cláse y,el esfuerzo,
y la lucha de clases. Nada escapa menos a la semiología que los
esfuerzos padecidos por las fuerzas, la torsión' de los músculos, de los
huesos, de ios nervios. Mirad las manos, los callos; la mugre, mirad
los pulmones, las columnas vertebrales. Cuerpo asalariado sucio,
suciedad y salario como un anillo enroscado de significación. Todo lo
demás es literatura.
Fin de la filosofía., y sobre todo de toda filosofía del cuerpo, al igual
que de toda filosofía del trabajo. Pero liberación de los cuerpos, reapertura
del espacio que el capital concentra y sobrecarga dé tiempo cada
vez más estrecho, más agudo, mas estridente. Cuerpos made in time. La
creación es eterna: la eternidad es la extensión, el mar unido al sol, el
espaciamiento como la resistencia y la rebelión de los cuerpos creados."
Jean Luc Nancy - Corpus -"TRABAJO, CAPITAL"



¿y si el abolicionismo diera  cuenta de su violencia constitutiva? 
"Nunca antes había notado la brutalidad que encerraban sus palabras." Marta Dillon, nunca antes en nombre de la ley higiénica de los cuerpos, de una antropología cargada de moralidad y puritanismo "progresista" refuerza la vinculación trabajo sexual=trata de personas.
Siendo el estandarte de la violencia de género y el vernáculo feminismo oficializado, la brutalidad que encierran sus condenas, a fuerza de papeles bien escritos, de prosas prolijamente narradas, las trabajadoras sexuales, los trabajadores sexuales reciben por decreto una tachadura, otro signo más de la fuerza de la ley: una sanción sobre sus cuerpos, otra más (y en el origen estaba la fuerza-su violencia instituyente), sobre aquellos cuerpos que no trabajan con sus cuerpos. ¿Acaso el sexo de los cuerpos no es materia de trabajo, plusvalia, alienación y entonces explotación?.

Copyleft 2011 / WalterEgo y Martin De Mauro





Córdoba 6 de Julio del 2011
                                                                

   COMUNICADO DE PRENSA
Desde la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina, filial Córdoba, queremos repudiar enérgicamente el decreto presidencial Nº 936/2011 sancionado ayer por la Presidenta Cristina Fernández, que  prohíbe “los avisos que promuevan la oferta sexual” por “cualquier medio” de comunicación en todo el país, “con la finalidad de prevenir el delito de trata de personas con fines de explotación sexual y la paulatina eliminación de las formas de discriminación de las mujeres”.
Entendemos que estas medidas, claramente punitivas, no hacen otra cosa que seguir arrastrando a las mujeres a la clandestinidad y al manejo de las grandes mafias. Si realmente quisiéramos combatir estos modos de explotación, en primero lugar no se buscaría sacar la poca información como son los anuncios en los medios de comunicación que localizan alguno de los modos de ejercicio del trabajo sexual. Estas acciones no hacen otra cosa que atentar con el derecho constitucional al trabajo (Art. 14) y sus modos de manifestación proclamados por la OIT[1] y acordados en el 2005 con Néstor Kirchner bajo el decreto Nº 1086/05[2]  que promueve la legislación de esta actividad de subsistencia bajo las normativas de un trabajo formal.
Además creemos que esta es una medida severamente discriminatoria, ya que se pondera esta actividad como la más oscura y terrible, cuando millones de personas en todo el mundo sufren estos atropellos, por grandes imperios comerciales, como marcas deportivas, de cosméticos, de construcción, etc. Sabemos, y esta comprobado que hay personas que son tratadas, violadas, vendidas, a talleres de costura, a casas como empleadas domesticas, aserraderos, empresas agropecuarias y a cortaderos de ladrillos. ¿También deberíamos prohibir las publicidades de estas multinacionales?  Es de público conocimiento que utilizan el trabajo esclavo e infantil para realizar los grandes productos de moda. ¿Cuáles son los intereses que rodean esta gran preocupación por la denigración de los cuerpos de las mujeres? Si son tan reales, porque no sancionamos con las mismas energías y en el mismo nivel de formalidad, los atropellos, las vulgaridades, la desfachatez que en los programas en la televisión por aire, como el de Marcelo Tinelli,  se exponen diariamente sin que nadie tome medidas y siendo funcional a un mercado cada vez más redituable.
¿Por qué se toman medidas en el nombre del sector de la mujer trabajadoras sexuales sin tal sólo consultar a quienes afectan? La organización AMMAR, el sindicato que representa esta actividad, tiene más de 16 años de historia y trabajo reconocido a nivel mundial, sólo en Córdoba representa la voz de más de 700 mujeres, que con esta actividad mantienen su familia, dan de comer y educan a sus hijos. ¿El Estado se va a hacer cargo de contener a estas familias? ¿Cuáles son las políticas sociales que se pondrán a disposición del sector?
Tal como lo viene sosteniendo nuestra Asociación la forma idónea de combatir la trata de personas en el ámbito del trabajo sexual, es la regulación legislativa de la actividad desarrollada por nuestras asociadas, dándole un marco de protecciones laboral, social y sindical. Y no persiguiendo a estas mujeres, sostén de familia, como las verdaderas delincuentes, cuando las redes siguen actuando con el aval de fuertes fuerzas políticas y económicas.
EL TRABAJO SEXUAL NO ES DELITO. EL TRABAJO SEXUAL VOLUNTARIO EJERCIDO POR MUJERES MAYORES DE EDAD  NO ES IGUAL A LA TRATA DE PERSONAS. LA TRATA DE PERSONAS NO ES EXCLUSIVA DEL TRABAJO SEXUAL.
Por eso exigimos:
-         Derechos Humanos para todas.
-         La reglamentación del trabajo sexual como trabajo.
-         La búsqueda real de víctimas de trata de personas.
cordobacomunicacion@ammar.org.ar / www.ammar.org.ar / www.redtrasex.org.ar
Facebook: ammar cordoba
[1] Convenio 111 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Reconoce el trabajo sexual como trabajo con derechos laborales y define como trabajadora sexual a “toda persona que consiente habitualmente en mantener relaciones sexuales con un número indeterminado de individuos, mediante remuneración”.
[2] Plan Nacional contra la discriminación en Argentina:
Artículo 18. Promover la sanción de una ley tendiente a amparar a las mujeres trabajadoras sexuales, reconociendo su derecho a la jubilación y seguridad social.
Artículo 52. Garantizar en el orden nacional el derecho de asociación de las mujeres trabajadoras sexuales, otorgándoles personería jurídica a las organizaciones que promueven su protección y la defensa de sus derechos.
Artículo 201. Implementar los mecanismos judiciales e institucionales para que las detenciones arbitrarias y malos tratos de mujeres trabajadoras sexuales sean investigados adecuadamente, sancionando a aquellos funcionarios (policía, fiscales, jueces, etc.) que incurran en incumplimiento de sus obligaciones legales




El delito a combatir no es el trabajo sexual, sino la trata y la esclavitud de las personas, 
adultos y niños.
decreto prsidencial
El Gobierno no debe dejarse llevar por supuestas soluciones mágicas. El prohibir la publicación de anuncios es una medida que solo logra criminalizar nuestra actividad. Es sólo a través de la regulación del trabajo sexual, que se podrá iniciar una lucha conjunta que permita dar batalla a las grandes mafias instaladas en nuestro país.
6 de Julio de 2011- La lucha contra la trata de personas es un tema profundo y complejo. Lo sabemos, porque la Asociación de Mujeres Meretrices camina desde hace quince años toda la Argentina. Nosotras, las integrantes de AMMAR no somos tratadas, no somos obligadas, no somos secuestradas y no nos sentimos más víctimas que cualquier otro trabajador o trabajadora de la clase obrera a quienes no se les respetan ni garantizan sus derechos laborales. Repudiamos terminantemente la trata de personas con fines de explotación sexual y la explotación sexual de niños y niñas. Creemos que es una obligación del Estado disponer todos los medios tendientes a acabar con este flagelo y por eso celebramos que el Gobierno Nacional tienda a generar políticas que intentan acabar con él. Sin embargo, creemos que la prohibición de publicitar avisos de trabajo sexual no sólo no acabará con la trata de personas con fines de explotación sexual, sino que ésta medida cercena el derecho de nosotras, las trabajadoras autónomas, de publicitar nuestros servicios.
No desconocemos que detrás de muchas de las publicidades se esconden casos de trata. Pero no podemos dejar de decir que muchas otras vienen de una fuente de trabajo legitima como es el nuestro. Por eso creemos que la creación de una Oficina de Monitoreo de publicación de Avisos para el trabajo sexual es importante, pero no para monitorear su existencia, sino para detectar casos de trata de personas con fines de explotación sexual.
El error en el enfoque no es gratuito, pues deja libre el campo de acción para aquellos que lucran, delinquiendo y aprovechándose del infortunio ajeno. El Gobierno no debe dejarse llevar por supuestas soluciones mágicas. Tapar el problema no es una solución, mucho menos si conlleva la triste consecuencia de seguir avasallando los derechos de miles de personas que hacemos de la oferta de servicios sexuales por propia voluntad, nuestra forma de vida.
El problema no son las formas de trabajo, sino la estigmatización y falta de reconocimiento de derechos de distintas tareas, eso es lo que la experiencia demostró, que ha servido y sirve de caldo de cultivo para el crecimiento de las grandes redes delictivas.
El prohibir la publicación de anuncios es una medida que solo criminaliza nuestra actividad y que motivará a aquellas compañeras más débiles, o que cuenten con menores recursos, a acudir a las grandes redes de proxenetas y tratantes, que en complicidad con las fuerzas de seguridad y amparados en el ocultamiento y la marginalidad de su actividad, tendrán vía libre para ofrecer su "amparo", haciéndoseles así mas sencillo el seguir creciendo y fortaleciéndose, a costa de la explotación y esclavitud de las trabajadores sexuales.
AMMAR no sólo es critica con esta medida, sino también propositiva. En este sentido desde principio de año intentamos por muchos medios acercarnos al Dr. Anibal Fernandez y a diputados/as y senadores/as varios para poder conversar sobre esta situación, y no hemos obtenido respuesta. Nuestra organización se encuentra trabajando en un proyecto de ley porque sabemos que solo a través de la regulación del trabajo sexual, se podrá iniciar una lucha conjunta que permita dar batalla a las grandes mafias instaladas en nuestro país. Solo a través del reconocimiento de la diferencia fundamental que hay entre la trata de personas con fines de explotación sexual y nuestro trabajo, será posible reunir la fuerza suficiente para enfrentar directamente la trata de personas con fines de explotación sexual, colaborando en esta batalla, codo a codo con las demás organizaciones e instituciones, en procura de la eliminación de las redes que violentan, explotan y esclavizan a miles de niños, niñas y mujeres a diario.
Por ello es nuestro reclamo que:

-Se endurezcan las penas previstas para la trata de personas, tomándose como agravante el ser funcionario público.
-Se implemente un servicio de asistencia que no obligue a la denuncia a la victima y cuente con presupuesto suficiente para una real reinserción social y laboral de las/os rescatados..
- Se respete nuestro derecho al ejercicio del trabajo sexual y se nos incluya en las consultas y debates sobre Trata de Personas con fines de explotación sexual.
http://www.ammar.org.ar/nacional/decreto.html

Córdoba, 13  de julio de 2011
Por la presente hacemos pública nuestra adhesión al comunicado de prensa emitido el pasado 6 de julio por AMMAR (ver abajo), filial Córdoba, en relación al decreto presidencial n° 936/2011 en el que se prohibe la oferta sexual a través de los medios de comunicación de nuestro país. Al igual que dicho documento, consideramos que esta medida, lejos de prevenir la “trata de personas” y de eliminar la “discriminación de las mujeres” (prácticas indiscutiblemente repudiables), desconoce, en primer lugar, la agencia política y el empoderamiento colectivo logrado desde hace años por las trabajadoras sexuales organizadas, claramente afectadas por el decreto en cuestión. No sólo no han sido consultadas al momento de su formulación, sino que de manera pater/maternalista se intenta “protegerlas” de la actividad laboral que realizan, mientras se pasa por alto sus propias reivindicaciones laborales. Entendemos que una política afirmativa de sus derechos, antes que considerar “humillante” al trabajo sexual en sí mismo, debería dar lugar a las demandas del sector afectado, garantizándoles como a cualquier otro/a trabajador/a las condiciones laborales y sanitarias que les corresponden. El decreto de la presidenta nos hace reflexionar también acerca de los presupuestos que se expresan en ese tipo de medidas, intolerantes respecto del trabajo sexual: de una u otra forma, reproducen ideas conservadoras y puritanas respecto del cuerpo sexuado que no todos/as tenemos la obligación de suscribir en un escenario público, laico y democrático. Tales concepciones vuelven a asignar al cuerpo (o a algunas partes del mismo) una sacralidad o una moralidad intrínseca completamente discutibles. Es por tales motivos que, junto a AMMAR, exigimos una pronta y resuelta decisión política que atienda a sus postergadas demandas gremiales, así como también solicitamos medidas que efectivamente se enfoquen en los/as responsables de las redes de trata de personas y de otras prácticas que discriminan a las mujeres.

Si desea enviar su adhesión, puede mandarla a: natosliaga@hotmail.com
Por Incorporaciones (Museo de Antropología, FFyH, UNC, Córdoba, Argentina) adhieren a este documento:
Agostina Romano
Alicia Larramendy
Ana Clara Soria
Andrea Lacombe
Beto Canseco
Celeste Bianciotti
Eduardo Mattio
Emma Song
Gonzalo Gutiérrez Urquijo
Juan Francisco Marguch
Juan Manuel Burgos
Liliana V. Pereyra
María Luz Gómez
Martín de Mauro
Mauro Cabral
Natalia Martínez Prado
Ramiro Gorriti
Xara Sacchi
Otras adhesiones:
Pilar Anastasia
Facundo Boccardi

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